Así lo confirma la Oficina de Propiedad Intelectual de EE.UU. que ha emitido una ley de excepciones a la Digital Millennium Copyright Act (DMCA) ofreciendo protección jurídica a todos aquellos usuarios que apliquen el jailbreak a sus terminales móviles.
Según esta decisión un usuario tiene el derecho a modificar el software por defecto de su dispositivo móvil e instalar aplicaciones de otras fuentes siempre que se obtengan de forma legal. Y como punto principal, la realización de este cambio no puede ser usado como argumento por el fabricante para anularlos la garantía del producto.
La excepción se aplicará a cualquier dispossitivo móvil, no solo para el proceso conocido como jailbreak para el iPhone, sino que también para el rooteo de móviles Android o modificaciones en los sistemas WebOS o Windows Phone 7.